Texturizado de superficies en joyería
Una textura cambia cómo la luz recorre una pieza. Hay muchas formas de darla, desde las más rústicas a las más precisas.
Con martillo #
Martillos de bola, de cara plana o de cincel dejan huellas regulares o irregulares. El martillado también endurece el metal.
Por laminado #
Al pasar por la laminadora una lámina de metal con papel, tela, hojas o chapa grabada, el dibujo se transfiere a la superficie.
Corteza (bark) #
Se calienta la superficie del metal hasta que casi se funde y se enfría, de modo que quede un aspecto de corteza de árbol.
Con fresas y estampado #
Fresas y punzones dejan marcas controladas. El chorro de arena o de microesferas da un acabado mate uniforme.
Paso a paso #
- Recocer. Deja el metal blando.
- Elegir la textura. Martillo, laminado o fresa.
- Aplicar. Trabaja de forma pareja sobre toda la superficie.
- Controlar. Observa la luz sobre la textura.
- Recocer o no. Según el grosor y el endurecimiento.
- Terminar. Limpia con cepillo y, si quieres, oxida.
Herramientas y materiales #
- Martillos de bola y de textura
- Laminadora con papel o tela
- Fresas y cepillos
- Oxidantes (coloración)
Errores habituales #
- Texturas muy profundas en una lámina fina.
- Aplicar la textura de forma irregular.
- Pulir y borrar la textura sin querer.
- Olvidar el grosor que se pierde.
Ver también #
Esta ficha ha sido redactada con ayuda de IA y está pendiente de revisión por la autora.