Recocido: cómo ablandar el metal
Cuando un metal se trabaja mucho se endurece y se vuelve quebradizo. El recocido le devuelve la ductilidad calentándolo y dejándolo enfriar o templándolo en agua.
Cómo se hace #
- Limpia la pieza y calienta de forma uniforme con el soplete.
- Observa el color en penumbra: un rojo cereza oscuro es la referencia habitual en plata y cobre.
- Retira la llama y deja enfriar un instante.
- Enfría en agua (en la plata y el cobre) y decapa para eliminar los óxidos.
Cuándo recocer #
Cada vez que el metal se note duro, rebote o deje de responder al martillo, a la laminadora o a la hilera. En el laminado, se recuece entre pasadas.
Cascarilla («firescale») #
En la plata de ley, el cobre de la aleación se oxida al calentarse y deja manchas oscuras bajo la superficie. Se reduce con un fundente protector, con una superficie de plata fina o usando aleaciones resistentes, como la plata Argentium.
Qué cuidar #
No recuezas más de lo necesario: el sobrecalentamiento puede fundir la pieza. En aleaciones de oro, el tiempo y la temperatura dependen de los quilates.
Paso a paso #
- Limpiar. Quita grasa y suciedad de la pieza.
- Calentar. Mueve la llama en círculos, sin quedarte en un punto.
- Vigilar el color. En plata, un tono rojo mate muy tenue en penumbra.
- Dejar enfriar. Al aire o sumergiéndola en agua, según el metal.
- Decapar. Sumérgela en el baño para quitar el óxido.
- Enjuagar. Aclara y seca antes de seguir.
Herramientas y materiales #
- Soplete y ladrillo refractario
- Pinzas de acero o de cobre
- Baño de decapado
- Una zona con poca luz para ver el color
Errores habituales #
- Calentar de más: el metal se funde o se forma cascarilla.
- Calentar solo una parte: queda desigual.
- Meter pinzas de acero en el baño de decapado.
- Enfriar en agua metales que no lo admiten.
Ver también #
Esta ficha ha sido redactada con ayuda de IA y está pendiente de revisión por la autora.