Laminado y trefilado: láminas y alambre
Casi todo el metal que usa un joyero procede de lingotes que se laminan para obtener láminas y se trefilan para obtener hilos.
Laminado #
Se pasa el metal por los rodillos de la laminadora reduciendo el grosor poco a poco, recociendo entre pasadas. Con rodillos ranurados se obtienen alambres cuadrados, redondos y de media caña.
Trefilado #
Se estira el alambre tirando de él a través de los agujeros decrecientes de una hilera, con cera de abejas como lubricante. Se recuece cuando el hilo se pone rígido.
Calibres #
El grosor se mide en milímetros o en calibres (AWG o B&S): cuanto mayor el número de calibre, más fino el hilo. Un calibre 20 AWG ronda los 0,8 mm.
Consejos #
Mantén los rodillos y la hilera limpios, centra el metal para que no se curve y lamina siempre en la misma dirección.
Paso a paso #
- Recocer. Ablanda el metal antes de pasarlo por los rodillos.
- Ajustar. Abre los rodillos un poco menos en cada pasada.
- Pasar. Introduce el metal recto y con un movimiento continuo.
- Girar 90°. Alterna el sentido para laminar de forma pareja.
- Recocer. Cuando se ponga rígido, vuelve a ablandarlo.
- Medir. Comprueba el grosor con el calibre.
Herramientas y materiales #
- Laminadora de rodillos
- Hilera y tenazas de trefilar
- Calibre (ver calibre)
- Cera de abejas
Errores habituales #
- Reducir demasiado en una pasada: se agrieta o se enrolla.
- Meter el metal torcido: sale en cuña.
- Olvidar recocer: el metal se endurece y se rompe.
- Dejar suciedad en los rodillos: marca la lámina.
Ver también #
Esta ficha ha sido redactada con ayuda de IA y está pendiente de revisión por la autora.