Reticulación: arrugas en el metal
La reticulación aprovecha cómo se comportan las aleaciones de plata al calentarse: el núcleo se funde antes que la superficie y esta se pliega en relieves que recuerdan a la piel de un reptil o a un mapa topográfico.
Cómo se logra #
Se calienta repetidamente la plata de ley hasta formar una capa superficial de plata casi pura. Después, se calienta de nuevo hasta que el núcleo, con más cobre, se funde y la capa exterior se arruga.
Resultados #
La textura varía según el calor, el espesor y la aleación. Es imprevisible y por eso cada pieza es única.
Precauciones #
La temperatura es muy cercana a la fusión, por lo que la pieza puede deformarse o fundirse. Se hace sobre un bloque refractario.
Usos #
Se emplea en anillos, colgantes y broches de aspecto orgánico.
Paso a paso #
- Preparar la aleación. Usa plata de ley y quema el cobre en superficie.
- Calentar. Lleva la pieza a punto de brillo húmedo.
- Observar. La superficie se arruga.
- Enfriar. Retira la llama justo a tiempo.
- Decapar. Revela la textura.
- Terminar. Repasa y, si quieres, oxida.
Herramientas y materiales #
Errores habituales #
- Fundir la pieza por calentar de más.
- Usar plata fina: no reticula.
- Poca capa de cobre: la textura queda plana.
- Calentar de forma desigual.
Ver también #
Esta ficha ha sido redactada con ayuda de IA y está pendiente de revisión por la autora.