Cómo limpiar perlas
Las perlas son blandas y sensibles. Un cuidado suave las mantiene brillantes durante generaciones.
Limpieza después de cada uso #
Pasa un paño suave ligeramente húmedo (con agua tibia) y déjalas secar al aire, tendidas, antes de guardarlas. El sudor, el perfume y la laca atacan el nácar.
Si están muy sucias #
Usa agua tibia con una gota de jabón neutro y un paño; aclara con un paño húmedo y seca plano. No frotes con fuerza y no las dejes en remojo: el agua puede debilitar el hilo.
Qué nunca hay que usar #
- Ultrasonidos, vapor, lejía, amoníaco, vinagre y limón.
- Bicarbonato, pasta de dientes y cualquier abrasivo.
- Limpiametales o productos para plata.
Guardarlas #
Planas, en una bolsa de tela suave, separadas de piezas duras. El hilo de seda se estira con el uso: si las llevas mucho, reensártalas cada pocos años.
Ver también #
Esta ficha ha sido redactada con ayuda de IA y está pendiente de revisión por la autora.