Perlas

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Collar de perlas cultivadas

Las perlas son las únicas gemas que se forman dentro de un ser vivo. Un molusco, como una ostra o un mejillón, recubre un cuerpo extraño con capas de nácar y, con el tiempo, nace la perla. Hoy casi todas las que se venden son perlas cultivadas, en las que una persona introduce el núcleo, pero el proceso de formación lo hace el molusco.

Propiedades #

  • Composición: carbonato de calcio (aragonito) y una sustancia orgánica, la conquiolina, en capas concéntricas de nácar.
  • Dureza: entre 2,5 y 4,5 en la escala de Mohs: se rayan con facilidad.
  • Origen: agua salada (Akoya, Tahití, Mares del Sur) o agua dulce (la mayor parte de las perlas cultivadas)
  • Valoración: lustre, forma (redonda, oval, barroca), superficie, color y tamaño.
  • Colores: blanco, crema, rosado, dorado, gris y negro, con matices (overtones)

Usos en joyería #

  • Collares clásicos de perlas ensartadas, con nudos entre cada una.
  • Pendientes de botón o colgantes.
  • Anillos, broches y colgantes con una perla central.
  • Perlas barrocas en joyería de diseño contemporáneo.

Ventajas y limitaciones #

Ventajas #

  • Brillo suave y elegante, atemporal.
  • Mucha variedad de colores y formas.
  • Combinan con metales y piedras.

Limitaciones #

  • Son blandas y sensibles a ácidos, perfumes y sudor.
  • El nácar se desgasta con el tiempo.
  • Hay imitaciones de vidrio y plástico.

Cuidado y limpieza #

  • Póntelas al final, después del maquillaje y el perfume, y quítatelas primero.
  • Límpialas tras cada uso con un paño suave y húmedo.
  • Guárdalas aparte, en una bolsa de tela, para que no se rayen.
  • Reensarta el hilo de seda cada pocos años si las usas con frecuencia.

Ver también #

Esta ficha ha sido redactada con ayuda de IA y está pendiente de revisión por la autora.