Cómo limpiar joyas con piedras preciosas
Cada piedra tiene su dureza y su sensibilidad. Antes de limpiar, identifica la piedra: no todas aguantan el mismo método.
Piedras resistentes #
Diamante, zafiro y rubí soportan agua tibia con jabón y un cepillo suave. Aun así, evita los golpes y los cambios bruscos de temperatura.
Piedras delicadas #
Perlas, ópalo, turquesa, coral, ámbar, lapislázuli y azabache son blandas o porosas: límpialas solo con un paño húmedo. La esmeralda suele tener fisuras tratadas con aceite o resina, así que no uses ultrasonidos ni vapor ni disolventes.
Piedras pegadas #
Si las piedras están pegadas (como en mucha bisutería), no las sumerjas: el agua puede aflojar el pegamento.
Pasos seguros #
- Moja un paño suave con agua tibia y una gota de jabón neutro.
- Pasa por la pieza con cuidado, con un cepillo suave en los huecos.
- Aclara con otro paño húmedo.
- Seca bien.
Ver también #
Esta ficha ha sido redactada con ayuda de IA y está pendiente de revisión por la autora.